Una hoja sobre la mesa.
En el tintero dejé mis ropas.
Sólo quiero vestirme con tu abrazo
y dibujar colores por doquier.
Aprendí a pintar tu silueta,
sobre la arena
aunque la marea se la lleve
después.
lunes, 18 de octubre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
Volver a verlos, aunque no me vean. Todos ahí, como siempre, tan iguales. Parezco invisible. Hay luces y humo. Gente, voces, sillas, mesas. Te veo, me ves. Y empieza a sonar. Melodías conocidas, algunas. Nuevos ritmos, nuevas letras. Máscaras. Entre el público me pierdo, sólo soy una más. Tan distinta. Ellos allá, nosotros acá y sulmenage ahí. 
Afuera, la oscuridad completa el paisaje. Tras la puerta, un nuevo espacio se construye. El esenario destila luz. Cada cual habita en su individualidad. Un instante. El show comienza, los colores sacuden tu pequeño mundo y de golpe solo podes estar ahí. Entre ellos, lejos, demasiado lejos de acá. Feliz.

Afuera, la oscuridad completa el paisaje. Tras la puerta, un nuevo espacio se construye. El esenario destila luz. Cada cual habita en su individualidad. Un instante. El show comienza, los colores sacuden tu pequeño mundo y de golpe solo podes estar ahí. Entre ellos, lejos, demasiado lejos de acá. Feliz.
sábado, 11 de septiembre de 2010

Somos signos de un lenguaje indescifrable. Huellas de un camino ya transitado. Luz y abstracto vacío. Razón mítica de conocimientos materiales, cosificados.
El capital como rizoma, expandiendóse en líneas de fuga disonantes. Construir el objeto, destruir la mirada. Aristas no investigadas y una lista de preguntas inmóviles. Arrancar el árbol raíz, objetivar al sujeto. Producirlo. Me separo de mi producción y no tengo nombre. Tensión. Contradicción. Generalizada represión y una matríz de pensamiento uniforme. Sin salida.
Mi mano sola, se aferra al mundo.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Seguime,
Energía que no podés controlar.
No querés.
No querés más.
Más de mí.
La música hace latir los cuerpos.
Cierra los ojos, escucha el ritmo.
La piel se contrae, los músculos se liberan.
Movimiento.
Sirena en un océano de notas.
Notas de agua, encienden un sendero de escalofríos.
La música hace latir los cuerpos.
Cierra los ojos, escucha el ritmo.
La piel se contrae, los músculos se liberan.
Movimiento.
Y en lo más profundo, algo se estremece.
Sirena en un océano de notas.
Notas de agua, encienden un sendero de escalofríos.
Y no hay momento más sublime
que dejarme caer en tus brazos.
que dejarme caer en tus brazos.
lunes, 6 de septiembre de 2010
De vuelo en vuelo sin tocar el suelo

Por la ventana veo los instantes correr y detenerse, en mis ojos. Anidar entre mi pelo, sobre mi boca. No nos queda ya más tiempo. O quizás demasiado... Hacia adelante. El vacío, la totalidad, el instante. Llevame de la mano hasta el sol. Acariciemos las nubes desde el pasto, junto a la tierra. Mostrame cómo usar un encendedor. Enseñame a cocinar el arroz, a destapar un vino, a ver crecer una flor... No sé estacionar, ni usar paragüas. Soy adicta a las estrellas y soñar es mi pulsión. Quiero dar la vuelta al día en ochenta mundos. Y que alguién tenga ese valor, de viajar conmigo, de llevarme al sol...
Sin historias, ni realidades. No hay boleto de avión. Sólo instantes...
con instantes hasta el sol.
sábado, 4 de septiembre de 2010

Entre la noche, bajo la luna, sobre la almohada. Veo el mar.
Un mar AZUL que me envuelve en sus olas de lo imposible.
Monótono sueño de tenerte...
Y saber que no es verdad. Al despertar, tanta ausencia alrededor.
Irremplazable.
Otros no, jamás. Tiemblo al futuro y entonces,
me alojo irracionalmente en la esperanza,
de un mañana,
frente a tus ojos.
Dueña de tu azul del mar.
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